¡Hola! Hace tiempo que no os dejaba reseñas por aquí, así que hoy aprovecho para enseñaros un cuento que me ha llegado de la editorial Fun Readers.

Claudia es la protagonista de esta historia. Llega del cole triste, pero quiere aprovechar que es el día libre de su padre para ir a la playa. Su padre se percata de que algo no va bien… ¿le habrá pasado algo a Claudia y no lo quiere contar?. Le pregunta si le ha pasado algo, y ella le dice que tiene un problema. En el cole han explicado que hay un número que se llama “infinito”. Ella conoce algunos números, como el 1, el 2, el 3, el 10… pero ¿cuál es el infinito?

Hace asociaciones de cada número con algo que los representa: papá y mamá son 2, 4 son las paredes de la casa, 5 son los dedos de su mano… pero, ¿cómo calcular el número infinito?. En ese momento, ese concepto parece muy difícil de entender, pero sus padres le ponen ejemplos de cosas infinitas, y es que las cosas más bonitas son infinitas: la alegría, la felicidad que siente su abuela cuando va a visitarla, la amistad… ¡Ahora Claudia ha entendido lo que significa “infinito”!

Un cuento que, además de iniciar a los más pequeños en conceptos matemáticos, nos habla de los sentimientos más profundos, las emociones… Y es que el amor hacia las personas que queremos y que nos quieren es incalculable, es INFINITO.

Un cuento súper recomendable para niños/as a partir de 4 años. Si os ha gustado esta reseña y queréis tener el libro, podéis encontrarlo en el siguiente enlace:

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